El momento de la partida con la canción New York, New York vibrante y a todo volumen fue emocionante; pasado este primer momento volví a encaminar mi pensamiento en la recomendaciòn fundamental de "correr con la cabeza" que hasta el último momento nos hizo Raúl. En mi caso esto era casi vital porque mi tiempo indicado estaba para 5 horas 10; debía ir a un ritmo de 7. 20 y mejorar en el 30 o 35 (si es que podía).
Para no preocuparme de llevar cinta de tiempos ni hacer sumas mentales durante la carrera memorice los tiempos de cada 5 k. El mantenerme dentro de mi ritmo y tomar un sorbo cada 3 k. me permitió llegar hasta el k 25 sin mayor incomodidad; sentí alegría y apoyo pues dìas antes hice imprimir en la camiseta mi nombre y Ecuador, el escuchar " vamos Marga". "vamos Ecuador", hizo en mi el efecto maravilloso del estimulo positivo.
Del 25k al 32k puse mi concentraciòn en tratar de seguir manteniendo la tècnica, porque ya empezaba a sentirme cansada, entonces si, tuve que recurrir a la estrategia de repetir un ritmo mentalmente, recordando la sugerencia que me hizo mi hijo Rafael 2 o 3 semanas antes; me dijo: cuando te sientas cansada ponle un ritmo mental corto, entonces nos pusimos a conversar sobre el tema de ritmos conocidos, como el lul-dup del corazòn, el tic-tac del reloj, el din-don de las campanas, el metrónomo en la música etc. y creo que terminamos hablando hasta del hip-hop.
Aplicar esto me ayudó mucho hasta llegar al 32k; para ese momento ya empezaba a sentirme impaciente por llegar al 35k y ver sí podia o no mejorar... Al fin llegue al 35k y comencè a ir más ràpido; fueron los 7k más intensos en esfuerzo y emotividad. Di lo mejor de mi, no podia creer que a ratos el garmin marcaba ritmo de 5´30". Pensé que se había dañado; esos momentos experimentè lo que leí en un articulo (que la mayoria lo debe conocer) y dice que los últimos kilómetros se corre ya no con los pies ni la cabeza sino con toda el alma.
Llegué a la meta con un tiempo de 5 horas 13 con una enorme sensación de satisfacción y felicidad. El mismo día empieza la segunda marathon,más dura porque todos estamos adoloridos, rengueando y apoyándonos en las barandas para subir o bajar gradas,pero salimos a turistear y su amplia gama de actividades; el hacerlo en grupo de amigos es una belleza y esto nos hace disfrutar de todas las cosas.
Margarita Ayala

















